
Hace unos días fuí a un curso de maquillaje y lo que más claro me quedó fue la importancia de los materiales. Así que al volver a casa me pusé a mirar brochas. Me quedó claro que las de Mac son las mejores -y las más carísimas-. Existían unas clones, las Sigma. También mire in situ en Sephora y haciendo números me quedó claro que me salían más baratas los clones, pero desde una tienda on line ubicada en España.











