Reto 13 lecturas

jueves, 4 de septiembre de 2014

El misterio de Pont-Aven

De vuelta en casa, he pensado que lo mejor para retomar el blog es hablar de las lecturas de estos días de desconexión.

Empezaré con El misterio de Pont-Aven, de Jean-Luc Bannalec. Es una novela policíaca; su protagonista es Georges Dupin,  un inspector parisino desterrado en la Bretaña francesa y con cierto aire a Poirot, es decir, peculiar, reflexivo, intuitivo... En cierto modo es una novela tipo Christie, con una trampa que me recuerda a los Diez negritos. 

Se lee con mucha facilidad; hay unas buenas descripciones de los escenarios y también se aprende cosas del movimiento impresionista, no en vano la excusa del asesinato de la novela es un cuadro de Paul Gauguin. También muestra el carácter bretón, que debe ser muy peculiar para los propios franceses, al menos así se muestra en el libro. Me ha hecho recordar una película francesa de hace unos años, Bienvenidos al norte. En definitiva una lectura relajada y que se disfruta mucho.

Mill in Pont-Aven, de Gauguin

Creo que ya esta a punto la segunda aventura de Dupin.

sábado, 26 de julio de 2014

Preparando una desconexión

No hay muchos ánimos, pero si necesidad de salir unos días y desconectar. Deseo que sean pocos, la verdad, significará que las cosas se están arreglando, pero al menos el fin de semana vendrá bien. Os leo a la vuelta. Espero poder escribir para que me leáis a mí también.

miércoles, 16 de julio de 2014

Las dos señoras Abbott

Ya os dije que el segundo libro de esta saga me gusto menos que el primero; olvidaba la parte de la meta-literatura que tanto juego había dado, para centrarse demasiado en el personaje de Bárbara en su faceta de recién casada. 

En esta tercera entrega, sin embargo, hay muchos personajes, es una obra coral en la que todos tienen su momento estelar. Además la literatura vuelve a estar presente con una novelista de literatura romántica, con gran éxito y muchas dudas sobre si quiere seguir siendo ese tipo de escritora y, sobre todo, si quiere ser el personaje que su propia hermana ha construido para que las dos tengan una vida cómoda. 

Hay tramas amorosas, desde luego, pero tratadas con mucha sutileza, precisamente por que la novelista romántica ya pone demasiado énfasis en sus historias. Sin embargo, lo mejor, a mi modo de ver, son los personajes que conforman todo el entorno de Bárbara: el ama de llaves de su sobrina -del que conoceremos muchos detalles de su vida- y que es todo un carácter; el cambio en el alocado hermano reconvertido en un terrateniente dedicado y trabajador; la adorable y tozuda niña que sabe donde esta lo mejor para ella; antiguas vecinas que regresan para dar una alegría y ver como ha evolucionado Bárbara... 

En fin, todos tienen su momento en esta novela costumbrista y deliciosa, incluso hay un episodio bélico y otro de espías -están en 1942-. 

Como los otros dos, es un libro de lectura amena, agradable, divertida, sosegada, que te deja con una sonrisa.

Los personajes de D. E. Stevenson no se van del todo, aparecen en diferentes novelas de la autora. Así Bárbara Buncle es personaje secundario en otros dos libros...
The Four Graces o en Spring Magic, y se la cita en Anna and her Daughters
Por lo que he visto a The four graces se le considera el cuarto libro de la saga. Esperemos que la editorial se anime, o nosotros nos animemos a buscarlo en inglés.

martes, 15 de julio de 2014

Lámparas tejidas

Esta tarde he puesto en instagram una foto. Era de un escaparate de una tienda de decoración. Al llegar a casa he buscado fotos de lámparas parecidas, decoradas con punto y, en un rápido vistazo, he encontrado esto:
  • La lámpara de la abuela la podéis ver en Pudelskern. Es la que yo he visto, fotografiado y compartido esta tarde.
  • Las creaciones de Naomi Paul en su propia página web.
  • La colorida Poppy en la página de Melanie Porter.
  • La lámpara 1 la podéis ver en Stickklubben
  • La lámpara 2 y otras muchas ideas en ScrapHacker
¿Qué os han parecido? Os entran ganas, con este calor, de pensar en tejer un lindo jersey para vuestras lámparas?

jueves, 3 de julio de 2014

Un cadáver entre plato y plato

Harto del estresante mundo de la alta cocina, de la competición por las estrellas, el chef Xavier Kieffer lo abandona todo para tener su pequeño restaurante de cocina tradicional en el exótico Luxemburgo, se encuentra con un crítico gastronómico muerto después de comer en una de sus mesas. A partir de hay una investigación que le llevará a descubrir un ingrediente que podría revolucionar el sector de la gastronomía y de la alimentación y le enseñará como funcionan algunas grandes industrias alimentarias. Os adelanto que esa parte de denuncia social es la que más inquieta de toda la novela. También se hace una pequeña crítica -a mi me lo ha parecido- a la burocracia y lentitud de las instituciones europeas.


Un cadáver entre plato y plato mezcla el tema culinario con la investigación de un asesinato y la industria alimentaria. Es una combinación interesante, casi tanto como la que hacen algunos chefs, a los que tampoco deja en una posición cómoda. 

El resto se lee con mucha comodidad; de forma ágil. La descripción de los platos está muy lograda y te dan ganas de coger a san Google y buscar la receta para hacerla. Los diálogos son la base de la novela, son amenos y directos.

Una lectura de verano -por su facilidad- con algo de denuncia social y de aviso para estar alerta sobre las cosas que podemos llegar a comer si no valoramos realmente el producto que queremos tener en la mesa.

¿Lo habéis degustado? ¿Os he abierto el apetito?

miércoles, 2 de julio de 2014

Bizcochos de varios sabores en un solo molde

He tenido un ratito para probar el molde que compré hace ya semanas en el Lidl. Es un molde que seguro ya conocéis. El bizcocho se prepara en porciones, lo cual es fantástico si hay disparidad de gustos en una casa o viene gente a merendar y quieres ofrecer variedad. En mi caso lo hice por la primera razón.

Para la familia, porciones de bizcocho de chocolate y nueces (receta de yogur reducida en cantidades). Para mí de queso azul con pera (famosa receta vista en el Comidista).

No es que usara la misma masa y variase el relleno. Hice dos masas, intentando ajustar; pero lo que sobró fue a otros moldes más convencionales.

martes, 1 de julio de 2014

Es cierto lo que dicen...

Va a ser verdad eso de que retomar el hábito de escribir en el blog cuesta. 
Desde la última entrada no ha pasado nada excepcional. La primera semana estuve en el banco de libros del cole de las niñas. Llegaba a casa, comer e irme a un curso que me ocupa hasta las 21:30. Y al llegar, cena, cuentos y deberes. 
El fin de semana hubo fiestas en el barrio, con hinchables y lucha de espuma, bailes hasta las tantas y demás historias.
La semana ha empezado con recados durante la mañana y curso por la tarde (que hasta agosto no paramos).  Espero tener un rato más tranquilo durante estos días. Os tengo que contar lo maravillo de un molde que compré en el Lidl y que he estrenado en un ratito libre. Y también comentaros una lectura muy entretenida pero a la vez inquietante. 

sábado, 21 de junio de 2014

Desayuno en Tiffrany's : Club de lectura (III)

Tercer encuentro del club de lectura.

Desayuno en Tiffany's es una novela corta en la que un escritor nos cuenta, en primera persona, su relación con  una joven, Holly Golightly, a la que conoció en Nueva York en los años de la II Guerra Mundial. Este personaje, del que vamos descubriendo cosas a lo largo de todo el relato, aparentemente inocente, intencionadamente misteriosa, escurridiza. Y con ella personajes como Joe, el barman, el capo presidiario, el granjero, el idealizado hermano... 

Seguro que todos tenemos en la cabeza la película, y ésta es fiel en esencia al relato pero también cambian algunas cosas esenciales. Sin embargo, hay diálogos que se han respetado muchísimo. 

A mi, particularmente, me ha gustado, está escrito con pulso, dosificando la información de Holly tal y como ella lo haría, y es sorprendente, como ella misma. 


Cosas curiosas en el relato.
- Allá por la página 23 de mi edición se habla de un relato que ha escrito el narrador. Según lo leía me venía a la cabeza otra película, también interpretada por Audrey Hepburn y de la que guardo un recuerdo inquietante.

-Para Holly esta es una de las mujeres que podría llevar diamantes, sobre todo si son de Tiffany's, sin resultar hortera, Dafne Selfe:
Pero llevar diamantes sin haber cumplido los cuarenta es una horterada; y entonces todavía resulta peligroso. Sólo quedan bien cuando los llevan mujeres verdaderamente viejas. Maria Ouspensakaya. Arrugas y huesos, canas y diamantes: me muero de ganas de que llegue ese momento.

En la edición que yo he leído ( Compactos Anagrama), el libro se completa con tres relatos que no hay que dejar en segundo plano. Una casa con flores, un relato con giro inesperado y que, al final, me sorprendió. Una guitarra de diamantes, es quizás el más flojo, el que más indiferente me ha dejado. Un cuento navideño, por el contrario, me ha encantado, toca la fibra. 

Os toca ahora a vosotras...

miércoles, 18 de junio de 2014

Libretas compulsivas, pero es que son tan bonitas


Esta es una pequeña muestra de las libretas que tengo por aquí. La superior izquierda es una de las promociones de Vogue; luego están aquellas en las que caigo cuando entro en Sfera.; alguna que me enamoró en el Vip's hace ya un tiempo; las de Santoro me parece tan bonitas. Y, para el fínal, he dejado la que me llego gracias a un intercambio, elegida por Stra.Moneypenny. Ella nos invita en su Instagram a enseñarle nuestras libretas. Yo ya lo he hecho allí. No quería dejar de hacerlo en el blog.

lunes, 16 de junio de 2014

En otros mundos... pero pensando en este

Llevo unos días que no paro de hacer cosas y no encuentro momento para el blog.  Pero son días de fin de curso y andamos muy liados. 
Tengo pendiente enseñaros unos bizcochos. Tampoco me olvido de que el 21 hay club de lectura: Desayuno en Tiffany's

lunes, 9 de junio de 2014

Siete maneras de decir manzana

Desde hace unos meses está en la lista de libros leídos en 2014, pero aún no os había hablado de él. Se trata de Siete maneras de decir manzana, de Benjamín Prado. Es una obra que quiere acercarnos a la poesía, enseñarnos sus pilares para que la podamos descubrir y disfrutar. Cada capítulo se dedica a un aspecto fundamental: tema, estilo, ritmo, metáfora, silencios, qué no es poesía... En cada uno de ellos hay ejemplos de poemas y poetas, de descubridores del lenguaje y de la expresión, por que, como dice el autor, 
La sorpresa es lo contrario de la certeza, y si de algo está hecha la poesía es, justamente, de sorpresas, de descubrimientos, de paradojas...Los caminos ya andados sirven para los paseantes, no para los descubridores.

Es un ensayo muy bien escrito, cercano y fácil de seguir; es una clase maestra particular. Benjamín Prado escribe como si estuvieras sentada con él en un café, cercano, y tuvieras todo el tiempo del mundo para escucharle. He subrayado tantas frases y pasajes en este libro que me ha resultado difícil elegir la que he puesto arriba, pero creo que es la que mejor resume lo que el autor nos quiere trasladar con esta obra. 

Os lo recomiendo, es una gozada y apenas tiene 113 páginas (en la edición de Visor).

viernes, 6 de junio de 2014

En blanco y negro, con toque de rosa

Rosa, negro y blanco

Rosa, negro y blanco by isthar

Hace mucho que no entraba en Polyvore. Y hace muchos días que no publico. Con esta entrada me quito la espinita de las dos cosas. 

miércoles, 28 de mayo de 2014

Pan escaldado, con harina de teff y centeno.

Siguiendo mi aventura con el libro de panes de Ibán Yarza, llegamos al pan con escaldado al estilo de la isla de Gotland. Investigando sobre como le ha quedado el pan a otras personas, he llegado -sin ir muy lejos- a la receta de amiloquemegustaescocinar. Su explicación está genial. Te cuenta los tiempos y te anima a usar otras harinas sin ningún tipo de miedo. Ella hace un paso más que Yarza y eso también anima.  Los ingredientes también varían un poquito.

Tenía en casa un paquetito de harina de teff que no sabía como sacar adelante y otro resto de harina de centeno. Con el primero, el de teff, hice el prefermento: 

150 gr de harina de teff, 100 gr de agua y 1 gr de levadura seca en polvo.

Esto fue un viernes. Se mezcla todo en un tupper, queda como una pasta; se tapa con un poco de papel film y la tapa correspondiente, y a la nevera. Te olvidas dos días.

El domingo preparé el escaldado con la harina de centeno: 

150 gr de harina de centeno, 300 gr de agua, 2 cucharaditas de semillas de anís.

Las semillas de anís se muelen con el mortero y se añaden a la harina mezclándose bien. Se añade el agua hirviendo. Se remueve todo y se tapa con film. En esta ocasión dejamos el tupper fuera de la nevera toda la noche. Para que no se sienta solo sacamos también el prefermento del frigo y los dejamos los dos juntos.

Ya estamos a lunes. En un bol grande haremos el resto de la receta con:

450 gr del escaldado, 200 gr del prefermento, 375 gr de harina (yo usé una que tenía y que ponía candeal), 150 ml de leche, 25 gr de azúcar moreno, 12 gr de sal fina y 5 gr de levadura seca en polvo. 

En esta ocasión se mezcla todo con las manos hasta que todo este bien incorporado. Se deja reposar unos diez minutos. Pasado este tiempo, en una mesa con un poquito de harina, amasamos otros cinco minutos. La bola que nos sale la dejamos en un cuenco tapada con film transparente y durante una hora tendrá que crecer. Tuve que añadir algo de harina para poder manejarla. Pero tendréis que ver, dependerá de las harinas usadas.

Pasada esa hora y en con la mesa bien enharinada, damos la forma que queramos. No hay que manipular mucho la masa, lo justo para darle forma sin perder volumen. Se echa harina por encima y se cubre con un paño. La dejamos otra hora. La superficie tendrá que agrietarse un poco. 

Es el momento de hacerle unos cortes en la corteza -cada una como quiera- y, con cuidado, dejamos el pan sobre un papel de hornear. 

Precalentamos el horno a 250ºC con la bandeja que soportará el pan y otra bandeja con una fuente debajo. Tienen que calentarse las dos cosas. Cuando esto pase, ponemos el pan con su papel y con mucho cuidado sobre la bandeja superior; en la inferior verteremos agua para crear vapor. Durante 15 minutos estará a 250 ºC.  Después bajamos el horno a 210ºC y quitamos la bandeja con la fuente de agua. A los 50 minutos sacamos el pan y lo dejamos enfriar sobre una rejilla. 

La recomendación es consumirlo al día siguiente, pero yo el lunes noche ya lo probé.  Está genial. No os preocupe el color de la corteza y su textura. Tiene que quedar un poquito quemada. Son tres días para hacerlo, pero merece la pena.