
Esta es la segunda vez que hago un pan escocés. La primera vez seguí la receta que aparece en el libro Panes del Mundo. Lo preparé para hacerle un regalo a un escocés -casado con una amiga mía-. Y le dio el visto bueno. En aquella ocasión la receta me llevó más tiempo y variaban algunos ingredientes. Hoy quería tenerlo listo en menos tiempo y he pensado en la panificadora. La receta en esta ocasión la he sacado de este libro; ya os hable de él en esta receta de panecillos, que por cierto haré de nuevo esta semana a petición filial.
Los ingredientes que he usado han sido:
280 ml de agua, 350 gr de harina de trigo -normal- 100 gr de copos de avena, 10 gr de levadura fresca, cucharadita de sal, dos cucharadas de miel, 40 gr de mantequilla.
La forma de hacerlo: Se pone en la cubeta de la panificadora el agua, la sal y la mantequilla a trocitos. Se vierte la harina por encima, la miel y los copos de avena. En el centro se hace un hueco y se pone la levadura desmigada. En teoría podría haber puesto un programa completo y que saliera tipo pan de molde, pero quería tenerlo redondo. Así pues, programa para amasar y después, sobre una mesa enharinada, le he dado forma. Lo he vuelto a dejar levar durante un rato -unos 40 m- en el horno caliente pero apagado y tapado con un paño algo húmedo. Pasado este tiempo, un bol con agua y 30 minutos a 200ºC -ya sabéis la historia con los hornos- Cuando he visto que estaba dorado y he comprobado que sonaba hueco, lo he dejado enfriar sobre la rejilla.
Espero que os guste. El escocés me dijo que lo ideal es comerlo con mantequilla, tiene cierto toque dulce; ideal para el desayuno, aunque yo esta noche lo voy a acompañar con un poco de Torta del Casar, que voy a ir sacando de la nevera para que se atempere y se unte con facilidad.




























