
Ayer tuvimos celebración familiar. Para la ocasión estrené vestido. No es que me gusten mucho los palabra de honor -tengo que estar todo el rato subiéndolos-, pero un imperdible escondido lo arregla todo.





Búsqueda en Google de imágenes, aquí.
Funciona en cualquier caldo en el que tengáis cocinada la pasta: pescado, pollo o verduras.
He ido esta mañana a por mis calcetines de intercambio swapetinero. Vienen desde Argentina y la tejedora, la maravillosa tejedora, es Gimena. Me calzan estupendamente y los llevó puestos desde que he llegado a casa; ansiosa que es una. No venían solos. Los acompañaban un colgante para el celular -en España, móvil- que ya comparte espacio con mi gato Felix; unos preciosos marcadores y unas buenísimas -doy fe- chocolatinas argentinas. De éstas he dejado una para el conyúge, para que las pruebe, no más. Por lo que dicen Gimena, el Nugatón viene a ser como el asado de las golosinas argentinas.

