Mostrando entradas con la etiqueta lecturas 2020. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lecturas 2020. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de enero de 2021

Los cinco estrellas del 2020

  Las lecturas que han tenido cinco estrellas durante el 2020 han sido nueve.  


Una lectura diferente, que transita entre lo terrenal y lo mágico. Toda una experiencia. Es poética y evocadora. 


Cada página es una lección de escritura, de profundidad; cada párrafo te da más preguntas que respuestas. Una maravilla si te adentras en su frío escenario.


Un gran descubrimiento. Se presenta como una novela negra y, realmente, es una novela sobre la vida y como sobrevivir en ella.


Cuando nadie lo había puesto negro sobre blanco, Virginia Woolf se atrevió a escribirlo. Sigue tan vigente como cuando lo escribió.


Una lectura exigente: filosófica, claustrofóbica... ¿Cómo nos comunicaremos entre civilizaciones si no podemos comunicarnos entre nosotros?


Otra gran lección de Ursula K. Le Guin. Es pequeño, pero cada página es una clase magistral.

El gran relato sobre la depresión post-parto. Es aterrador por lo cercano que puede llegar a ser. 


Esta novela epistolar es verdaderamente maravillosa. Begoña Caamaño va tejiendo en cada página una complicidad entre las remitentes para contarse sobre el hombre que las une y las separa,


Un  pequeño ensayo sobre los diarios de mujeres muy interesantes.

martes, 6 de octubre de 2020

Si Venecia muere, de Salvatore Settis

 Es un ensayo centrado en Italia, el autor y la protagonista lo son, pero las preguntas y las respuestas que se presentan en él nos interpelan a todos. Al fin y al cabo, lo que sucede en el otro lado del mundo nos puede cambiar la vida. El texto tiene dos partes diferenciadas. Una primera algo más técnica y una segunda más literaria o filosófica. La redacción es didáctica, está bien documentado y su lectura no es nada farragosa y no es extenso ni disperso.

Para el autor, Salvatore Settis, arqueólogo e historiador, Venecia es un buen ejemplo para hacernos una serie de preguntas sobre nuestras ciudades. ¿Queremos vivir en una ciudad en vertical o en horizontal?¿Para conservar el casco histórico se debe convertir en un parque temático o para conservarlo realmente hay que habitarlo y vivirlo? ¿Las reconstrucciones se deben plantear desde el "donde estaba y como estaba" o desde "donde estaba pero diferente"? Recordemos las propuestas que se presentaron cuando se derrumbó el techo de la catedral parisina de Notre Dame.

¿Si Venecia se replica en diferentes lugares del mundo, hasta qué punto la Venecia real se convierte en sí misma en una réplica? ¿Las ciudades pueden ser las mismas sin el pueblo que las habita? ¿Se pueden limitar las góndolas en los canales para preservarlos a la vez que se permiten cruceros frente a San Marcos porque estos últimos vienen turistas con prisas y dinero? ¿Qué hacen los políticos? Los arquitectos, ¿trabajan para hacer ciudades o para hacer crecer su ego? ¿Se necesita un juramento de Vitrubio al igual que un juramento hipocrático? A Settis algunos arquitectos no le gustan demasiado. 

Si dejamos que Venecia muera, que sea una ciudad-parque, que sea una ciudad a los pies de rascacielos,  ¿qué nos librará de que mueran también nuestras ciudades? ¿Seremos entonces ciudadanos?

 Todos queremos visitar ciudades diferentes, pero si Venecia muere otras le seguirán, y quizás no necesitemos viajar. 

Las ciudades, como las personas, son únicas. Se han conformado en el tiempo y son expresiones de todas las ciudades que han sido o pudieron ser. Este ensayo es una invitación a la reflexión sobre las ciudades que habitamos y nuestra relación con ellas, e incluso sobre nosotros mismos.  

Settis nos da sus razones, que no soluciones, y nosotros debemos decidir si nos convencen o no.

Traducción de Nuria Martínez Deaño

El libro me ha llegado gracias a Babelio Masa Critica.

domingo, 27 de septiembre de 2020

Animal de nieve, de Dara Scully


Es un libro que sitúa la trama en un lugar y un tiempo fuera del mundo. Un internado de señoritas, en una época indeterminada, pero con tintes victorianos o de principios de siglo XX. Y que encierra a los personajes dentro de una bola de nieve en la que todo parece quieto hasta que se agita. En un internado de señoritas la agitación viene dada por una rivalidad adolescente y un nuevo profesor romántico y torturado. Es un libro de silencios en el que un pequeño susurro puede romper la capa de hielo del lago, uno de los personajes de la historia. Es un personaje en tanto que parece un espejo de los estados de ánimo de los protagonistas. Es un libro de fantasmas interiores. Todo pasa a la velocidad de la caída de la nieve, pero al final la capa es gruesa y persistente.  

La narración está construida con frases cortas quizás para demostrar lo seco, lo encajonado que es el ambiente del internado. Los personajes están muy definidos y van mostrando sus capas a medida que pasa la historia. Sin desvelar finales, hay una gran evolución en ellos, lo que siempre es muy recomendable en una novela. Sin desvelar finales, hay un personaje que se reivindica y te da alegría que así sea. Puede ser que, en un principio la rebeldía sea lo más atrayente pero, finalmente, es la persistencia y la capacidad de superación lo que sale reforzado al llegar la primavera después de un duro invierno.

Miss Bell, la directora, Fréderic, el maestro, y Angélica, la adolescente, forman un primer triángulo; pero hay otro personaje humano que conforma otro triángulo, un iceberg bajo el agua fría que saldrá a superficie. Alrededor de ellos, las otras profesoras, las demás alumnas, las sirvientas del internado, el pueblo, los padres, ....  Los personajes necesitan salir de un invierno emocional y sus relaciones en ese internado durante estos meses de aislamiento les ayudan a evolucionar y despertar.

Es una novela que se lee con gusto, que es fácil de abordar. Y que te deja una buena sensación. En un directo Dara Scully ha dicho que se ha quedado con ganas de continuar la vida de Miss Bell. Esperaremos a ver si la saca del internado  y cómo evoluciona.

Dara Scully es fotógrafa y escritora, y lo visual y lo literario van de la mano tanto en sus fotos como en sus textos. 

Fuente foto de Dara Scully aquí

Cuadro de Vihelm Hammershoi y fotografía encontrada en el IG de @dorota.gorecka

martes, 1 de septiembre de 2020

Heridas abiertas, de Begoña Méndez

Heridas abiertas – Begoña Méndez – Espacio Público

Este pequeño recorrido por la vida, a través de sus diarios, de 10 escritoras nos hace darnos cuenta de lo difícil de la carrera literaria de las mujeres. E incluso más, nos hace darnos cuenta de que la carga a soportar por ser una artista, una escritora, una poeta, es mayor en las mujeres y se ha soportado desde los tiempos de Teresa de Jesús hasta nuestros días. Los diarios, esa literatura íntima que, a veces se nos permite compartir, nos rebelan aspectos de los personajes que les hacen ser personas, que los veamos desde una perspectiva, espero, más empática. También nos pone en la dicótoma de sufrir por su dolor y querer que no hubiera existido, pero aceptar que su obra, en ocasiones absolutamente genial y reveladora, es así por ese sufrimiento.

Begoña Méndez, que nos habla también desde su dolor, exponiéndose igual que las escritoras, ha realizado un gran trabajo, una redacción que te atrapa. Es un pequeño ensayo, sí, pero cada página es imprescindible

martes, 25 de agosto de 2020

Atrapa a la liebre, de Lana Bastašić ( Pau Sanchis Ferrer, trad.)

Otra lectura finalizada. La había dejado un tanto aparcada por que me embarque en dos lecturas conjuntas.

"Atrapa a la liebre", de Lana Bastasic (traducido por  Pau Sanchis Ferrer y editado por Navona Editorial) es una historia narrada en dos tiempos y que va saltando de pasado al presente en cada capítulo. Lo que parece ser, al principio, una novela sobre un encuentro entre dos amigas que se distanciaron, sobre la búsqueda del hermano de una de ellas, sobre un ajuste de cuentas entre ambas, sobre sobreponerse a la influencia que una ejerce sobre la otra, sobre lo que una guerra fratricida rompe; todo eso se va transformando poco a poco y nos queda la duda de si estamos mirando bien la obra o si hay algo que se nos escapa; que, como la memoria, nos traiciona.

Es importante en el final de la novela el lienzo "Liebre joven", de Durero (1502) 

El final, que nos lleva al principio -o el principio que nos descoloca en un primer momento- es inesperado, sorprendente y te hace plantearte toda la novela. El recuerdo, la memoria no es un buen guía, como tampoco lo es un narrador en primera persona en una novela que pretende justificar, explicar las decisiones que se tomaron...Siempre habrá una explicación favorable al protagonista.

El final te hace considerar todo, desde la primera palabra hasta la última. Se cierra el círculo y que quedas dentro de él.

lunes, 17 de agosto de 2020

Un par de clubs de lectura

 El mes de agosto lo he dedicado a dos clubs de lectura muy diferentes. Las obras elegidas han sido: Dune y Canto yo y la montaña baila

Dune, de Frank Herbert (Domingo Santos, trad. David Tejera Expósito, revisión) está considerada como una de las grandes obras de Ciencia Ficción. Es una saga compuesta por unos 19 libros. Es la construcción de todo un universo y de una sociedad con toques de mística y ecología. Todo ello en 1965, fecha de publicación de este libro.  Hace un tiempo que tenía ganas de leer este libro y la excusa de un Club de lectura fue la excusa para no demorarlo más. 
Entiendo que, dado cuando se publicó, y el universo que elabora, sea un pilar de la Ciencia Ficción. Si lo lees hay elementos que comprendes que George Lucas rescató para Star Wars. También el uso recurrente del sistema medieval que se puede ver en otras obras de Ciencia Ficción. 
Sin embargo, no la he disfrutado como quería, me ha costado un poco entrar en la obra completamente. Los personajes a veces desaparecen cuando esperas mucho de ellos, la trama tiene un salto que no acabo de entender... Es una trama intrincada y palaciega, llena de intrigas y dobles juegos.

No es mi lectura del año, pero es uno de esos clásicos contemporáneos que hay que haber leído para poder entender otras lecturas -películas, series...- más cercanas. 


La siguiente lectura compartida en un club ha sido Canto yo y la montaña baila, de Irene Solà ( Concha Cardeñoso Sáenz de Miera, trad.). Es un libro poético, lleno de voces y que exige que el lector auto complete la historia por que se presenta fragmentada, cada faceta nos da una visión de los hechos. La trama nos lleva desde la Guerra Civil hasta la actualidad o una época muy reciente -es un poco lío la línea temporal-, con una escritura llena de delicadeza, de términos precisos, de dulzura y de rudeza, por que todo ello es natural. Habla de brujas -mujeres que conocen la naturaleza en realidad-, de que todo puede cambiar en un momento, de como la muerte de una animal, la lluvia en una montaña...hace que la vida de una familia, de un pueblo, cambie completamente. 

No es una lectura fácil,  y hay que dejarse atrapar por ella. No es sencillo, por que es una narración con mucha poesía. Pero sin duda es una gran opción, por diferente, por hermosa, por especial, por que -si le das el suficiente espacio- te tocan el corazón muchos de sus párrafos.