lunes, 4 de enero de 2021
Los cinco estrellas del 2020
martes, 6 de octubre de 2020
Si Venecia muere, de Salvatore Settis
Es un ensayo centrado en Italia, el autor y la protagonista lo son, pero las preguntas y las respuestas que se presentan en él nos interpelan a todos. Al fin y al cabo, lo que sucede en el otro lado del mundo nos puede cambiar la vida. El texto tiene dos partes diferenciadas. Una primera algo más técnica y una segunda más literaria o filosófica. La redacción es didáctica, está bien documentado y su lectura no es nada farragosa y no es extenso ni disperso.
¿Si Venecia se replica en diferentes lugares del mundo, hasta qué punto la Venecia real se convierte en sí misma en una réplica? ¿Las ciudades pueden ser las mismas sin el pueblo que las habita? ¿Se pueden limitar las góndolas en los canales para preservarlos a la vez que se permiten cruceros frente a San Marcos porque estos últimos vienen turistas con prisas y dinero? ¿Qué hacen los políticos? Los arquitectos, ¿trabajan para hacer ciudades o para hacer crecer su ego? ¿Se necesita un juramento de Vitrubio al igual que un juramento hipocrático? A Settis algunos arquitectos no le gustan demasiado.
Si dejamos que Venecia muera, que sea una ciudad-parque, que sea una ciudad a los pies de rascacielos, ¿qué nos librará de que mueran también nuestras ciudades? ¿Seremos entonces ciudadanos?
Todos queremos visitar ciudades diferentes, pero si Venecia muere otras le seguirán, y quizás no necesitemos viajar.
Las ciudades, como las personas, son únicas. Se han conformado en el tiempo y son expresiones de todas las ciudades que han sido o pudieron ser. Este ensayo es una invitación a la reflexión sobre las ciudades que habitamos y nuestra relación con ellas, e incluso sobre nosotros mismos.
Settis nos da sus razones, que no soluciones, y nosotros debemos decidir si nos convencen o no.
Traducción de Nuria Martínez Deaño
El libro me ha llegado gracias a Babelio Masa Critica.
domingo, 27 de septiembre de 2020
Animal de nieve, de Dara Scully

Es un libro que sitúa la trama en un lugar y un tiempo fuera del mundo. Un internado de señoritas, en una época indeterminada, pero con tintes victorianos o de principios de siglo XX. Y que encierra a los personajes dentro de una bola de nieve en la que todo parece quieto hasta que se agita. En un internado de señoritas la agitación viene dada por una rivalidad adolescente y un nuevo profesor romántico y torturado. Es un libro de silencios en el que un pequeño susurro puede romper la capa de hielo del lago, uno de los personajes de la historia. Es un personaje en tanto que parece un espejo de los estados de ánimo de los protagonistas. Es un libro de fantasmas interiores. Todo pasa a la velocidad de la caída de la nieve, pero al final la capa es gruesa y persistente.
La narración está construida con frases cortas quizás para demostrar lo seco, lo encajonado que es el ambiente del internado. Los personajes están muy definidos y van mostrando sus capas a medida que pasa la historia. Sin desvelar finales, hay una gran evolución en ellos, lo que siempre es muy recomendable en una novela. Sin desvelar finales, hay un personaje que se reivindica y te da alegría que así sea. Puede ser que, en un principio la rebeldía sea lo más atrayente pero, finalmente, es la persistencia y la capacidad de superación lo que sale reforzado al llegar la primavera después de un duro invierno.
Miss Bell, la directora, Fréderic, el maestro, y Angélica, la adolescente, forman un primer triángulo; pero hay otro personaje humano que conforma otro triángulo, un iceberg bajo el agua fría que saldrá a superficie. Alrededor de ellos, las otras profesoras, las demás alumnas, las sirvientas del internado, el pueblo, los padres, .... Los personajes necesitan salir de un invierno emocional y sus relaciones en ese internado durante estos meses de aislamiento les ayudan a evolucionar y despertar.
Es una novela que se lee con gusto, que es fácil de abordar. Y que te deja una buena sensación. En un directo Dara Scully ha dicho que se ha quedado con ganas de continuar la vida de Miss Bell. Esperaremos a ver si la saca del internado y cómo evoluciona.
Dara Scully es fotógrafa y escritora, y lo visual y lo literario van de la mano tanto en sus fotos como en sus textos.
Fuente foto de Dara Scully aquí
Cuadro de Vihelm Hammershoi y fotografía encontrada en el IG de @dorota.gorecka
martes, 1 de septiembre de 2020
Heridas abiertas, de Begoña Méndez
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martes, 25 de agosto de 2020
Atrapa a la liebre, de Lana Bastašić ( Pau Sanchis Ferrer, trad.)
Otra lectura finalizada. La había dejado un tanto aparcada por que me embarque en dos lecturas conjuntas.
"Atrapa a la liebre", de Lana Bastasic (traducido por Pau Sanchis Ferrer y editado por Navona Editorial) es una historia narrada en dos tiempos y que va saltando de pasado al presente en cada capítulo. Lo que parece ser, al principio, una novela sobre un encuentro entre dos amigas que se distanciaron, sobre la búsqueda del hermano de una de ellas, sobre un ajuste de cuentas entre ambas, sobre sobreponerse a la influencia que una ejerce sobre la otra, sobre lo que una guerra fratricida rompe; todo eso se va transformando poco a poco y nos queda la duda de si estamos mirando bien la obra o si hay algo que se nos escapa; que, como la memoria, nos traiciona.
Es importante en el final de la novela el lienzo "Liebre joven", de Durero (1502)
El final, que nos lleva al principio -o el principio que nos descoloca en un primer momento- es inesperado, sorprendente y te hace plantearte toda la novela. El recuerdo, la memoria no es un buen guía, como tampoco lo es un narrador en primera persona en una novela que pretende justificar, explicar las decisiones que se tomaron...Siempre habrá una explicación favorable al protagonista.
lunes, 17 de agosto de 2020
Un par de clubs de lectura
El mes de agosto lo he dedicado a dos clubs de lectura muy diferentes. Las obras elegidas han sido: Dune y Canto yo y la montaña baila














