Esta mañana la he pasado escuchando dos presentaciones para sendos cursos a los que me ha convocado el Servicio de Empleo. Después de tres años me han mandado tres opciones en dos días. ¿Hay movimiento?
Los cursos interesantes, becados y con prácticas. Pero con un horario demencial si tienes hijos, tanto el que se imparte por la mañana como el que se imparte por la tarde. Además de que, hoy por hoy, las cosas no puedo planteármelas más allá de quince días, cuando el destino laboral de mi marido se resuelva.
Por otro lado la peque de la familia se ha quedado en casa; ayer tuvo una fiebre alta y la pediatra ha recomendado que mejor hoy no fuera al cole. La gripe del invierno.
Cuando he vuelto al hogar me estaban esperando estas cuatro rosas de colores ya en su jarrón colocadas. El plástico rosa que envolvía el ramo era el nuevo juguete para todo de la niña.
No me enfadaré con el padre que ha sacado a la niña de casa, cuando empezaba a llover -me han dicho-, para ir a la floristería. Al fin y al cabo, durante la tarde no le ha subido la fiebre.
¿Qué tal vuestro día-corazón?



