Tenía antojo de unos zapatos de purpurina, pero pocas ganas
de invertir en ellos para unos ratos. Dada la división de opiniones de vuestros
consejos,
he optado por el camino de en medio. No he ido a la zapatería a comprarlos,
pero tampoco me he quedado con las ganas.
Tenía mis Mary Janes grises ya muy vistos y algo desgastados.
Solución, un HTM en toda regla. Tras ver algunos blogs nacionales y extranjeros
he hecho un mix de opciones para lograr renovar unos zapatos y quitarme el
gusanillo.
Procedimiento: un bote de pintura metálica color oro
líquido. Lo compré en una tienda de manualidades de toda la vida. La
dependienta me dijo que se lo llevan las bailarinas para sus zapatos. Da una
cobertura fantástica y seca rápidamente.
Pero no tiene purpurina, lo cual conduce al segundo paso. Mezclar cola líquida,
comprada en un chino con bote de purpurina comprada en el mismo lugar. Con dos
capas me ha parecido suficiente. Por último, para evitar cualquier peligro,
laca del pelo y listos. En total creo que me habré gastado unos 8 euros, aguarrás y pinceles incluidos.




