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lunes, 21 de diciembre de 2020

Contar es escuchar, de Ursula K. Le Guin

 

Hace unos días hablaba de La mano izquierda de la oscuridad, una gran obra. En esta ocasión repito escritora pero no género. En esta ocasión es una recopilación de ensayos y conferencias de Ursula K. Le Guin. Como casi todo lo que escribe Le Guin debe leerse con un lápiz en la mano.

Le Guin no defrauda y cada artículo o conferencia recogidos en esta obra nos habla de algún interesante aspecto de la lectura, la escritura, de la imaginación, de lo real, de lo soñado y de la vida. Desde un repaso a una lectura de infancia de la autora hasta una disección de los jurados de premios literarios por género, todos estos aspectos se pueden encontrar en esta selección. 

Es cierto que no se puede mantener el mismo nivel de intensidad o de interés en todos los artículos, pero no dejan por ello de ser sumamente esclarecedores, como en el que disecciona los jurados y los premios literarios en base al género de jueces y galardonados.
En sus artículos se puede aprender sobre cómo se generaron sus novelas o como las ve ella con el paso del tiempo, las escritoras y escritores que le influyeron y por qué, los aspectos de la vida que la interesaban -que eran muchos y variados-, .....

El título original de esta selección, "The wave on the mind" es una frase de Virginia Woolf, autora muy presente en varios de los artículos que se recogen e importante influencia para Le Guin.

martes, 15 de diciembre de 2020

Un cuarto propio, de Virgina Woolf

 Cierto es que la escritura de Virgina Woolf no es la más sencilla del mundo... Es una escritura farragosa, pero desde luego es una lectura necesaria. Todo lo que expone en este ensayo, conferencia que le dice ella, es tan real ahora como cuando se escribió hace casi 100 años. Y era tan real entonces como 200 años antes o más. Es decir, sigue siendo preciso decir alto -y algo más despejado de lo que lo hace Virgina- que las mujeres necesitan independencia económica para poder crear y que necesitan estructuras sociales para ello. 

El libro está brillantemente escrito, lleno de datos y de divagaciones, pero sobre todo está escrito con humor e ironía, a pesar del enfado que la escritora tenía sobre la situación de la mujer en la vida social en general y en la literatura en particular. Todo ello teniendo presente que ella misma pertenecía a una clase social acomodada y con posibles. 

Es un ensayo necesario de leer, si bien hay que hacerlo con la paciencia que Virgina Woolf reclama. 

La edición de horasyHORAS editorial es maravillosa y la traducción de M. Milagros Rivera Garretas es fantástica. 

"...(la mayor gloria de una mujer es que no se hable de ella, dijo Pericles, un hombre del que se hablaba mucho), y decía que en las mujeres la publicidad es detestable. El anonimato corre por sus venas."

"...el tener un cuarto propio, por no decir un cuarto tranquilo o un cuarto a prueba de ruidos, era impensable incluso a principios del siglo XIX, a o ser que su familia de origen fuera excepcionalmente rica o muy noble (...) A ella, el mundo no le dijo como a él: Escribe si quieres, me es indiferente. El mundo le dijo, con una risotada: ¿Escribir? ¿Qué hay de bueno en tu escritura?"

jueves, 5 de noviembre de 2020

Villette, de Charlotte Brontë

Villete fue escrita en 1853 por Charlotte Brontë. En ella renombra la ciudad de Bruselas, donde vivió durante 1842 junto a su hermana Emily. Ambas trabajaron allí como profesoras en un internado. Ella regresaría en 1843, pero no fue tan feliz como en la primera estancia. 

Fuente de la fotografía: https://brusselsbronte.blogspot.com/

La primera parte de la novela sitúa a la protagonista, Lucy Snowe en la campiña inglesa para, 10 años después, hacerla llegar a Villette, donde transcurre la parte sustancial de la novela. 

Decir que es una novela de personajes sería adecuado, pero también es una novela de ambientes, algunas veces minuciosamente descriptivos y otras generados en la imaginación del lector por las palabras de Charlotte.

Si se ha leído antes Jane Eyre no se puede evitar comparar a ambas protagonistas. Sin embargo, tienen notables diferencias. Jane es estricta consigo misma y divide el mundo entre lo bueno y lo malo; Lucy es una observadora de los que le rodean, pero también de sí misma. Es una persona que se conoce bien. Es un personaje que interpela al lector directamente, que nos hace comentarios afilados, agudos, hirientes, a veces. También hay diferencias entre el desarrollo y el final de Lucy y el de Jane. Esto es lo que hace que Villete fuera considerada un escándalo en su época. 

Hay algún personaje odioso y otros realmente interesantes; algunos que a veces matarías y otras comprendes. Es cierto que Charlotte nos hace alguna trampa que otra a la hora de introducir personajes, pero se lo perdonamos... Al estar narrado en primera persona y desde la distancia del tiempo, Charlotte Brontë puede desvelar aspectos de la vida de todos ellos y cerrar tramas.  Es cierto que competir con Jane Eyre es complicado. La historia de Rochester es más potente. Lo que no se puede negar a Lucy Snowe es su habilidad para hablarnos y ser realmente franca con nosotros. 

"Mi presencia solía pasar inadvertida; era una persona bastante gris: pero ambas, la oscuridad y la depresión, debían ser voluntarias...como las que me ataban dócilmente a mi mesa entre las alumnas ahora bien acostumbradas del primer curso; o a mi propia cabecera,en el gran dormitorio; o al banco y al sendero que todos llamaban mío, en el jardín: mis cualidades no eran volubles ni adaptables. No podían ser el engaste de ninguna gema..."

El final es inesperado -la última frase podría haber sido otra-, pero no deja a Lucy en mal lugar y eso es lo importante. 

Hay partes de la novela que se leen de forma ágil y con verdaderas ansias de continuar, y hay otras que son más tediosas, con miles de detalles y de comentarios más banales... y con muchas citas bíblicas o frases en francés (en la edición que he manejado). 

jueves, 1 de octubre de 2020

Anónimas, de Raquel Presumido

Es un ensayo corto y que tiene el interés de reivindicar a muchas mujeres escritoras que han quedado silenciadas por sus maridos o que tuvieron que vencer prejuicios para poder publicar, con sus nombres o con seudónimos. 

Quizás le falte profundidad, pero es una buen resumen y un acicate para buscar información sobre alguna de las mujeres que presenta. Me han interesado sobre todo Alice Sheldon e Katharine Burdekin, ambas escritoras de ciencia ficción, un género complicado para las mujeres; si bien solo las menciona, el dato que da sobre cada una de ellas es un cabo del que tirar. 

Es un libro pequeño, que se lee bien y rápido. Intenta abarcar un gran período de tiempo en poco espacio y quizás por ello se haga corto y escaso. 


martes, 1 de septiembre de 2020

Heridas abiertas, de Begoña Méndez

Heridas abiertas – Begoña Méndez – Espacio Público

Este pequeño recorrido por la vida, a través de sus diarios, de 10 escritoras nos hace darnos cuenta de lo difícil de la carrera literaria de las mujeres. E incluso más, nos hace darnos cuenta de que la carga a soportar por ser una artista, una escritora, una poeta, es mayor en las mujeres y se ha soportado desde los tiempos de Teresa de Jesús hasta nuestros días. Los diarios, esa literatura íntima que, a veces se nos permite compartir, nos rebelan aspectos de los personajes que les hacen ser personas, que los veamos desde una perspectiva, espero, más empática. También nos pone en la dicótoma de sufrir por su dolor y querer que no hubiera existido, pero aceptar que su obra, en ocasiones absolutamente genial y reveladora, es así por ese sufrimiento.

Begoña Méndez, que nos habla también desde su dolor, exponiéndose igual que las escritoras, ha realizado un gran trabajo, una redacción que te atrapa. Es un pequeño ensayo, sí, pero cada página es imprescindible

martes, 25 de agosto de 2020

Atrapa a la liebre, de Lana Bastašić ( Pau Sanchis Ferrer, trad.)

Otra lectura finalizada. La había dejado un tanto aparcada por que me embarque en dos lecturas conjuntas.

"Atrapa a la liebre", de Lana Bastasic (traducido por  Pau Sanchis Ferrer y editado por Navona Editorial) es una historia narrada en dos tiempos y que va saltando de pasado al presente en cada capítulo. Lo que parece ser, al principio, una novela sobre un encuentro entre dos amigas que se distanciaron, sobre la búsqueda del hermano de una de ellas, sobre un ajuste de cuentas entre ambas, sobre sobreponerse a la influencia que una ejerce sobre la otra, sobre lo que una guerra fratricida rompe; todo eso se va transformando poco a poco y nos queda la duda de si estamos mirando bien la obra o si hay algo que se nos escapa; que, como la memoria, nos traiciona.

Es importante en el final de la novela el lienzo "Liebre joven", de Durero (1502) 

El final, que nos lleva al principio -o el principio que nos descoloca en un primer momento- es inesperado, sorprendente y te hace plantearte toda la novela. El recuerdo, la memoria no es un buen guía, como tampoco lo es un narrador en primera persona en una novela que pretende justificar, explicar las decisiones que se tomaron...Siempre habrá una explicación favorable al protagonista.

El final te hace considerar todo, desde la primera palabra hasta la última. Se cierra el círculo y que quedas dentro de él.