Estas son las fotos del proceso -con el móvil-
y estas las del resultado final -con la cámara-.
He seguido al pie de la letra la receta de Ibán Yarza en el
programa de Robin Food -también la tenéis
aquí-. Sólo he variado la decoración: almendra en trocitos, frutas tropicales que encontré en el Mercadona y azúcar normal espolvoreado. El haba y la sorpresa -de otros roscones- los he envuelto en papel film y listos. Si lo queremos con nata: se parte por la mitad, se rellena con el bote en spray -que no es igual, pero vale- y a gusto del comensal en ese momento.
El prefermento lo hice anoche. Lo he sacado sobre las 11 de la mañana de la nevera y a las 12 me he puesto con el roscón en sí. Lo he sacado del horno a las 15 y poco de la tarde. Por si os orientan estos tiempos.
Como veis ya lo hemos catado y casi encontrado el haba.
La mayor ha querido hacer un adorno navideño para que los Reyes lo vean esta noche cuando lleguen a casa y se coman su trocito de roscón.
¡Qué tengáis un buen despertar!