Una de las películas (no infantiles) que hemos visto durante estos días de vacaciones ha sido La mejor oferta.
Tenía muchas expectativas con la película; por el director, por el actor principal, por la sinopsis de la historia, por los comentarios de
Ana...
Los actores están de diez, sobre todo Geoffrey Rush, sin olvidar a Sutherland, y gran parte de película te mantiene muy atento a todos los entresijos del mundo de las subastas y de las relaciones personales del protagonista que le provocan un cambios de actitud ante la vida.
He de decir que me ha gustado, sin embargo se me ha quedado un poco desinflada. Sobre los 15 minutos antes del final dije
a éste se la dan con queso, va a ser que pasa aquello.... Con esto no quiero decir que no sea buena sino que se adivina lo siguiente que va a suceder.
Tiene momentos estupendos al final, no hay que negar el oficio del director-guionista, por ejemplo en el bar con la
numérica Claire, la llegada a su refugio casi vacío...
La última escena es preciosa y, además, sucede en Praga, ciudad que me encanta.
En cualquier caso, os la recomiendo. Pasaréis un buen rato y os hará pensar en muchas cosas: la verdad, el engaño, lo real, la soledad, la ceguera para no ver la amistad, para no cultivarla y el dolor, el odio, que puede eso generar... lo débil que puede llegar a ser una persona cuando cree que su fortaleza reside en la soledad, en la autosuficiencia.
Si la habéis visto, ¿qué os ha parecido?
Disfrutarlo.