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lunes, 26 de octubre de 2015

Pan rápido, fácil y matemático.

Tenía ganas de hornear un pan y quería tenerlo listo pronto. Por eso, como impaciente, busqué esta receta de Miss Migas. En ella se habla del porcentaje del panadero. Lo que viene a ser una fórmula para saber que cantidad hay que usar de cada ingrediente para hacer un buen pan.  Yo no tenía masa madre y la masa vieja que estaba en la nevera, de la pizza de ayer y con orégano, no me apetecía usarla.
Por tanto mis ingredientes han sido básicamente los mismos, a excepción de la levadura. Yo he usado 20 grs. de fresca.


370 grs. de harina
200 grs. de agua templada
20 grs. de levadura fresca
1 cucharada de azúcar
1 cucharadita de sal

  • Se mezclan la harina, el azúcar y la levadura en un bol.
  • Se calienta el agua, no demasiado, y se añade a la mezcla. Reposará durante 15 minutos.
  • Se añade la sal e incorporamos todo, amasando durante unos 8 minutos.
  • Dejamos la masa en un bol engrasado, con los pliegues hacia abajo y tapada con papel film, durante unos 30 minutos.
  • En una bandeja de horno forrada con papel de hornear o con una lámina antiadherente, en cualquier caso con un poco de harina, ponemos la masa sin amasarla más. Hacemos unos cortes en la superficie y espolvoreamos un otro poquito de harina.
  • En el horno frío ponemos la bandeja a 250 durante, al menos 30 minutos. Vigilar el horno por si acaso, a mí se me ha tostado un poco la superficie a los 25 minutos y la he tapado con papel aluminio para tenerla dentro durante un total de 35 minutos. En ese momento el pan ya sonaba a hueco en la base.
  • Es interesante poner un cuenco con agua en la base del horno, ayudará a la cocción.
  • Se saca y se deja sobre una rejilla para que se enfríe.

Lo mejor, el olor que deja el pan recién horneado.


lunes, 26 de mayo de 2014

El matrimonio de la señorita Buncle

He terminado el segundo libro de D. E. Stevenson, El matrimonio de la señorita Buncle.  Ya os hablé de la primera parte aquí. Este segunda obra me ha gustado un poco menos, quizás esperaba yo un poco más. La trama se me queda menos engarzada, pero los personajes siguen siendo encantadores y muy bien dibujados. Todo se resuelve más melosamente que en la primera y tiene menos juego literario, pero sigue siendo un libro recomendable. 

Para que os hagáis una idea de cómo escribe D. E. Stevenson os dejo con dos extractos de la obra. 

Jerry cogió una rebanada grande de pan de soda, le puso mantequilla dorada y le clavó sus blancos dientecillos. Era un gesto natural (realmente estaba muerta de hambre), pero a Sam le pareció una cosa simbólica. Jerry era como el pan, pensó; como el pan de soda, rico y saludable, untado con mucha mantequilla auténtica de granja; y le pasó por la cabeza la idea de que un hombre podía pasarse la vida comiendo pan sin cansarse de él, porque nunca llegaría a empalagarse, como los pasteles, los dulces o los éclairs de chocolate. (pg. 176)
Era una amistad muy convincente, pues también a Barbara le resultaba provechosa. Jerry ensanchaba su mundo enormemente. Al iniciar una amistad nos estrenamos en la vida otra vez, porque creamos una nueva versión de nosotros mismos y nos convertimos, para la ocasión, en un ser nuevo. A Barbara nunca le había sucedido una cosa tan interesante. Había pasado toda la vida en Silverstream y todos sus vecinos la conocían desde pequeña y, por tanto, tenían una idea preconcebida de ella y tan arraigada que no la veían de verdad, era como si mirasen la esponja que los acompañaba cada día en el baño. (pg. 210)

El tercer libro -que ya está en mis estantes- tendrá que esperar un poco, pero no quiero perdérmelo.  Ya os contaré. 

jueves, 8 de mayo de 2014

Pan de masa vieja en cazuela


Parece que me he propuesto hacer muchas de las recetas del libro Pan Casero, de Ibán Yarza. Esta vez le ha tocado a un pan de masa vieja en cazuela. La de la receta no es de barro, pero en mi versión si lo ha sido. 
Tenía unos 200 gr. de una masa no usada en un pan anterior; llevaba unos tres días en la nevera. Por lo demás, he seguido la receta de Ibán.

Necesitamos:
200 gr. de masa vieja
500 gr. de harina de fuerza
340 gr. de agua
0.2 gr. de levadura seca
10 gr. de sal

Hacemos:

Lo primero, aparte de tener todo pesado y organizado, es mezclar la masa vieja, el agua, la levadura y la harina. Yo lo he hecho primero con una cuchara de madera y luego a mano. Tiene que quedar algo pegajosa. Se deja en el bol unos 30 minutos para que repose.

Pasado ese tiempo se le añade la sal y se vuelve a amasar otro ratito (10 minutos, más o menos), hasta que te quede suave y elástica. Se engrasa el bol y se deja en el, tapada, durante un rato. En mi caso, por impaciente, no espere las tres horas de la receta pero si una hora y media larga. En ese momento se pasa a una mesa enharinada y amasa un poquito, llevando los bordes al centro, haciendo un atillo, dice Yarza. Se pone ese punto de unión boca abajo y se deja otra hora, tapada, sobre la mesa enharinada.

Vamos precalentando el horno con la cazuela y su tapa dentro. Asegurarse de que puede ir al horno. Yo por eso usé la de barro. Cuando ya esté caliente y con mucho cuidado, tanto por el calor como por la masa, se pone ésta, en un movimiento rápido, con el doblez hacia arriba. Se vuelve a poner la tapa -la habremos quitado para meter la masa, eh!- y se deja a los 250º C unos 10-15 minutos. Lo bajamos a 200ºC y lo dejamos en el horno otros 50-55 minutos, destapado. Cuando nos pite el horno, y con mucho cuidado que la cazuela quemará, se saca el pan y sobre una rejilla deja que se enfríe.

El pan ha quedado estupendo; alto, con mucha miga y una corteza fuerte y crujiente. 

martes, 18 de marzo de 2014

Pan de soda inglés


Esta es mi contribución al día del pan irlandés que parece que se ha instalado en la blogsfera. Hannah ha publicado el suyo, sin gluten y con pinta de estar riquísimo. El mío, como ella dice, es con harina glutanera, pero con el toque especial que le da el centeno. La receta la he encontrado en Olivas en la cocina. Lo que os puede asegurar es que es fácil de hacer, que no hay que esperar levados, básicamente por que no lleva levadura, y que tiene un sabor peculiar, supongo que por la mezcla de miel, buttermilk y bicarbonato. Esta muy rico, al menos para mi gusto. Lo cierto es que quizás se me paso la mano con el tueste, pero con sobreasada estaba muy bueno. Lo que ha sobrado me lo terminaré hoy con unas judías verdes con jamón...

Los ingredientes usados:
150 gr. de harina de centeno
180 gr. de harina de trigo
225 ml. de buttermilk ( leche con zumo de limón y 10 m de espera)
10 gr. de bicarbonato sódico
1 cucharadita de sal
1 cucharada de miel
1 cucharada de aceite de oliva

La preparación hecha:
Precalentamos el horno a 220º.
En un bol las harinas , la sal y el bicarbonato. Mezclar bien. 
Hacemos un hueco en el centro y vertemos la miel, el aceite y la leche "quebrada". 
Se mezcla todo con una cuchara o espátula unos minutos. 
En una mesa, ponemos harina y nos manchamos las manos de paso.
Verteremos la masa en la mesa y amasamos un ratito, lo justo para conseguir una textura lisa. Hacemos una bola. Al principio es pegajosa, pero enseguida se pasa, según se incorpora la poquita harina de la mesa.
En una fuente o bandeja de horno se pone el papel vegetal, sobre él el pan. Hacemos un corte en cruz y al horno.
Han sido 10 minutos a 220º y luego 15 minutos a 200º, lo he bajado a 180º los útlimos 5 minutos (me olía que se me tostaba demasiado)
Lo sacamos y a enfriar. 
Para que veáis lo cómodo de este pan: lo comencé a las siete y poco de la tarde; a las 8:15 estaba enfriándose y la las 9, cenamos.

Pues eso, otro pan para el recetario.

sábado, 18 de enero de 2014

Otra tanda de panecillos para el té

Hace ya un tiempo os puse la receta de unos panecillos para el té. Hoy os la vuelvo a recordar. En esta ocasión la excusa es poner una fotografía más cuidada -pero no demasiado conseguida-


He seguido la misma receta excepto en el tipo de harinas que he usado. La cantidad necesaria la he logrado con una mezcla de harina de trigo normal, trigo integral y de arroz. En esta tanta no he usado harina de fuerza. 

Sale una buena cantidad de panecillos -el diámetro es del de un vaso de agua-. En casa son un éxito cuando los hago. Son un buen desayuno cortados a la mitad con mantequilla, nocilla o tostados con aceite y sal.

Es sábado, ¿os animáis con ellos?

lunes, 8 de julio de 2013

Pan de semillas sin grandes esfuerzos


Este ha sido el resultado de tener un poco de paciencia a la hora de hacer pan. Se hace sin amasado, pero se necesita una noche y un par de horas de reposo. Está delicioso. Por ahora lo he comido con fiambres, patés y quesos. Todavía queda algo para tostar y tomar con mermelada de cerezas y de naranja amarga -son las que tengo abiertas-.
 
Lo ví en primer lugar en el blog de Alma Obregón pero, y como ella misma cita, hay que ir al vídeo donde lo explica paso a paso el maestro panadero Ibán Yarza con la ayuda de otra blogera, MJ. Además es muy divertido.
 
Vamos a la receta, que es la miga de la entrada:
 
1/2 kg. de harina de trigo ( 475 gr de harina normal y 25 gr de harina integral)
325 grs. de agua tibia
2 grs. de levadura seca (o 6 grs. de fresca)
10 grs. de sal
Semillas (al gusto) Una mezcla para ensaladas que compré en un supermercado; tenía pasas, nueces, pipas de calabaza y girasol...
 
El proceso es sencillo.
 
En un cuenco algo grande pones el agua y, en ella, disuelves la levadura. Añades después la harina y la sal. Y te embadurnas un rato mezclando. Yo en este punto puse también las semillas -en la receta original las ponen el final de una forma más bonita-. Dejas reposar la masa 5 minutos y luego haces cinco dobleces -ver vídeo-.
 
Tapas bien con papel transparente de cocina y lo metes en la nevera durante todo un día. Cuando lo saques habrá subido la masa. Lo vuelcas sobre una superficie enharinada y les das formas. En mi caso salieron tres panes redondos, tipo molletes. Los deje en una fuente sobre un papel de horno y tapados con un paño húmedo durante 2 horas.
 
Precalentamos un rato el horno a 250ºC poniendo ya una bandeja vacía dentro y dejando en el suelo del horno un recipiente también vacío.
 
Pasadas las dos horas, ponemos en la bandeja caliente toda la preparación -papel de horno y masas- (tener cuidado) y vertemos un poco de agua en el recipiente vacío, para hacer vapor.
 
Ahora hay un paso interesante. Se apaga el horno durante 10 minutos. Siiii, se apaga. Pasado este tiempo se vuelve a encender, esta vez a 210ºC durante 25 minutos. Pasado este tiempo se apaga el calor, se abre la puerta del horno y lo dejas entreabierto durante otros 20 minutos. Yo pongo un trapo dobladito para hacer de tope.
 
Lo saqué y dejé sobre una rejilla hasta que estuvo frío. Lo he guardado en un recipiente metálico y, pasados tres días, sigue estupendo. Quizás me ha quedado algo alto, podría haber hecho barras, pero me hacía gracia hacer molletes.
 
Ya me contaréis los resultados. Yo me he guardado la receta en la cocina para próximas hornadas.

lunes, 28 de enero de 2013

Pan Lavash o pan a la sartén

El otro día, curioseando entre los blogs de cocina que tengo como referencia en la barra de la izquierda, me topé con una receta de lo más apetecible: Pan Lavash o pan persa. Es un pan a la sartén. Hoy, con el tiempo justo para llegar a la cena, me he decidido a intentarlo, aprovechando que la báscula de la cocina tenía pilas nuevas y podía medir los ingredientes con confianza.

Se necesitan:

200gr de harina de fuerza
30gr de harina integral de centeno -yo no tenía y he puesto lo mismo de harina integral de trigo-
7gr de sal
3,5gr de levadura seca de panadería -me he pasado y he puesto 5 gr.-
135gr de agua

Todos los ingredientes se mezclan en un cuenco. Hay que tener cuidado de que no se toquen, en un primer momento, levadura y sal. Primero he mezclado con una cuchara de palo y luego con la mano, hasta que todo está blandito pero no pegajoso.
Se pone un poco de aceite en el cuenco y se deja la masa tapada durante una hora. Yo la he escondido en el horno.
Pasado este tiempo, se cortan ocho porciones -a mí me han salido de unos 46 gr. cada una, aproximadamente. Se hacen bolitas y se vuelven a tapar con el papel film y a reposar escondidas otros cuarenta y cinco minutos.
Se va calentando la plancha. En la receta no decía nada, pero yo le he puesto un poquito de aceite, extendiéndole con un papel de cocina.
En una mesa enharinada y con el rodillo van haciendo tortitas superfinas que, sobre la plancha caliente se hinchan. Dejarlas un minuto por cada lado. Y listas.
 
Desde el blog de referencia se dan dos recomendaciones:
  • Guardamos nuestros panes envueltos en un trapo que no hayamos lavado con suavizante ni nada que le deje olor, porque sino absorberá el olor.
  • Si no los vamos a consumir en el momento, os recomiendo darle 15 segundos en el microondas antes de hacerlo, volverán a estar blanditos.
En mi caso no han hecho falta, hacer y comer. Nosotros, y por la improvisación, con jamón y queso.

Me han encantado. Muchas gracias a Migas con Locura.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Haciendo pan en la cazuela de barro






Para hacer esta hogaza, he usado los siguientes ingredientes:
 
625 gr de Harina de fuerza, 35 gr de levadura fresca de panadero, 250 gr de leche, 2 huevos pequeños, 125 gr de mantequilla con sal, 20 gr de azúcar.
 
El proceso es sencillo, os lo puedo asegurar. Lo primero es templar un poco la leche y disolver en ella la levadura.
He puesto la harina en forma de volcán en un cuenco grande. En el centro se vuelcan la leche, el azúcar, los huevos y la mantequilla reblandecida. Al principio con una cuchara de madera y luego con las manos se mezcla y amasa todo durante unos 5 minutos, hasta tener la masa unida y algo elástica.
Luego se coge la olla de barro y se unta con un poco de aceite. Ponemos la masa en forma de bola y la tapamos con papel film. Para evitar las corrientes de aire he puesto la cazuela en el horno durante una hora más o menos, hasta que ha doblado el volumen. Luego hay que volver a amasar para quitar algo de aire. Aprovechamos para limpiar un poco la cazuela del aceite. La tenemos que secar bien.
Lo siguiente es poner papel de hornear en el fondo de la cazuela y sobre él la masa espolvoreada de harina. Se hacen cortes con un cuchillo en la superficie.
Introducimos la cazuela tapada en el horno sin precalentar y ponemos el modo arriba-abajo a 220ºC-250ºC -vosotras conocéis mejor a vuestro horno- durante al menos 50 minutos. Se supone que unos 5 minutos antes de finalizar el tiempo hay que destapar la cazuela para que se dore la superficie. Cuando lo iba a hacer he visto que ya estaba tostadita y he sacado el pan del horno y de la cazuela -tener cuidado de no quemaros, os lo digo por experiencia muy reciente- y lo he puesto a enfriar sobre una rejilla.
Como siempre he seguido una receta base, en esta ocasión del blog Reblogzándolo todo.


domingo, 14 de octubre de 2012

Otro pan, algo nuevo en la cocina y un brioche: fin de semana del Pilar

Dado lo mal que me había salido el pan anterior, me lancé sin pensarlo a hacer otro. En este caso dada mi impaciencia elegí esta receta de Mis Migas. No tengo masa madre, pero la sustituí con un sobrecito de extracto de levadura madre de la marca Ekolasi -la venden en herbolarios-. No utilicé levadura seca, sino fresca (10 gr). La verdad es que ha salido muchísimo mejor.

Me puse al día de lectura de blogs de cocina y me topé con una maravillosa tarta de yogur y chocolate en Kanela y limón. Pero no fue eso lo que me dejó pensando. Fue la información de que el sábado 13 en los supermercados Lidl ponían a la venta la batidora amasadora con vaso a 27€. ¿Adivináis qué se vino conmigo el sábado?
 
Para estrenarla hicimos un brioche siguiendo las indicaciones de Un poquito de rocío. Nosotras, las niñas y yo, pusimos la masa en bolitas en un molde desmontable. Ha sido el desayuno de esta mañana; cuando esté un poco más duro, lo comeremos tostadito.
 
Por ahora, así va el fin de semana. ¿Qué tal está siendo el vuestro?

jueves, 11 de octubre de 2012

Entre galletas y pan, el horno no descansó

Ayer por la tarde volví a caer en la fiebre repostera. Esta vez con algo más sencillo y menos abundante que la última vez:
 
Galletas de arroz dulces.
 
Os las recomiendo, además son aptas para celiacos. La receta está en el blog Celiacos, pero os la copio aquí:
 
Ingredientes:
 
1/4 de taza de azúcar
1 taza de harina de arroz
1/2 taza de leche desnatada
2 cucharaditas de leudante casero sin gluten (yo no tengo, usé uno del Día, que venden en bote)
1/4 de taza de mantequilla derretida
1 huevo
Sal, 1/2 cucharadita
1 cucharadita de esencia de vainilla (yo añadí un poco de azúcar avainillado, a ojo)
 
Preparación:
En un recipiente tamiza todos los ingredientes secos y luego agrega la mantequilla derretida y amasa todo muy bien. A continuación, añade la leche, los huevos y la esencia de vainilla.
Con la ayuda de una cuchara forma las galletas y colócalas sobre una placa para horno con papel untado con mantequilla. Cocina las galletas en horno de temperatura moderada 45 minutos aproximadamente.
Si deseas les puedes agregar a la masa, nueces o almendras picadas, pasas de uva sin semilla o coco rallado para que obtengas diferentes sabores con una misma masa.
 
Cosas a tener en cuenta.
  • 1 taza equivale, más o menos, a 120 gramos y a 240 ml.
  • La masa, al ponerla en la bandeja, queda en montoncitos, pero luego se expande mucho. Fijaros que a mí se me juntaron y he tenido que separarlas. Dejar bastante espacio entre ellas.
  • Con estas cantidades y mi reparto, salieron 19 galletas.
Yo hice una fila con pasas, otra con nueces, otra con Lacasitos y otra sin nada.
 
 
Ya puesta me decidí a darle uso a la panificadora e hice un pan de espelta, según esta receta de Directo al Paladar. Puse los ingredientes, primero los líquidos y luego los secos, en la máquina para el amasado y levado.
 
Después amasé un poco a mano, di forma y corte con el cuchillo, deje levar de nuevo en el horno apagado y tibio de donde habían salido las galletas. A los 40 minutos lo encendí con el agua en la base y listo. Sin embargo,  me ha quedado muy aplanado,, con poca miga, tipo torta, aunque el sabor el bueno.
 

martes, 20 de marzo de 2012

Panadería: Hoy toca pan escocés


Esta es la segunda vez que hago un pan escocés. La primera vez seguí la receta que aparece en el libro Panes del Mundo. Lo preparé para hacerle un regalo a un escocés -casado con una amiga mía-. Y le dio el visto bueno. En aquella ocasión la receta me llevó más tiempo y variaban algunos ingredientes. Hoy quería tenerlo listo en menos tiempo y he pensado en la panificadora. La receta en esta ocasión la he sacado de este libro; ya os hable de él en esta receta de panecillos, que por cierto haré de nuevo esta semana a petición filial.

Los ingredientes que he usado han sido:
280 ml de agua, 350 gr de harina de trigo -normal- 100 gr de copos de avena, 10 gr de levadura fresca, cucharadita de sal, dos cucharadas de miel, 40 gr de mantequilla.

La forma de hacerlo: Se pone en la cubeta de la panificadora el agua, la sal y la mantequilla a trocitos. Se vierte la harina por encima, la miel y los copos de avena. En el centro se hace un hueco y se pone la levadura desmigada. En teoría podría haber puesto un programa completo y que saliera tipo pan de molde, pero quería tenerlo redondo. Así pues, programa para amasar y después, sobre una mesa enharinada, le he dado forma. Lo he vuelto a dejar levar durante un rato -unos 40 m- en el horno caliente pero apagado y tapado con un paño algo húmedo. Pasado este tiempo, un bol con agua y 30 minutos a 200ºC -ya sabéis la historia con los hornos- Cuando he visto que estaba dorado y he comprobado que sonaba hueco, lo he dejado enfriar sobre la rejilla.

Espero que os guste. El escocés me dijo que lo ideal es comerlo con mantequilla, tiene cierto toque dulce; ideal para el desayuno, aunque yo esta noche lo voy a acompañar con un poco de Torta del Casar, que voy a ir sacando de la nevera para que se atempere y se unte con facilidad.

lunes, 5 de marzo de 2012

Panecillos para el té (que no muffins)


En el libro la receta tenía como nombre Muffins, pero ni de lejos lo son. Más bien podrían denominarse panecillos para el té -Scones-.

Los ingredientes son:

7,5 gr de sal, 450 gr de harina -he usado harina de fuerza- 15 gr de levadura fresca,
2 gr de azúcar -vamos 1 cucharadita-, 350 ml de leche tibia, 15 gr de mantequilla
 y 30 gr de harina de arroz.

La preparación comienza mezclando la sal y la harina de fuerza. En otro cuenco desmenuzamos la levadura en la leche tibia y añadimos la mantequilla. Cuando todo esta disuelto se vuelca en la harina. Recomiendo hacer un volcán para ir mezclando poco a poco; primero con una espátula y luego con la mano. Amasamos unos 5 minutos. Se tapa con un paño y se deja 1 hora -yo la he dejado casi 3-. Pasado ese tiempo volvemos a amasar sobre una superficie enharinada y la extendemos con un rodillo dejándola con 1 cm de grosor -más o menos-. Se corta con un cortapastas o vaso -la forma a vuestra elección-. Recordar en ir volviendo a amasar los recortes...Se dejan sobre una placa de horno y se espolvorea un poco de harina de arroz sobre los cuasi-panes. Mientras precalentamos el horno a 180ºC. 30 minutos después los metemos en el aparato durante 20 minutos. Enfriamos sobre una rejilla y listos.
Para comerlos, pues cerrados o abiertos, untados con mantequilla, mermelada, con ambos, con nocilla, queso de untar, membrillo, en fin opciones según gustos y momentos.

También se me ocurre que se podrían hacer ya rellenos...Cuestión de ponerse a experimentar.

¡Qué aproveche!

Feliz comienzo de semana.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Tahona en la cocina_Pan de calabaza

Hace unos días compré dos buenos trozos de calabaza. El lunes la metí al horno con un poco de aceite y cubierta de papel de hornear. ¿Qué hago con ella ya asadita?
Google, santo patrón, no paró de darme opciones. Desde el socorrido pastel de Halloween a ensaladas con queso azul. El caso es que esta mañana le he dedicado tres horas -no en exclusiva- a hornear un Pan de Calabaza siguiendo la receta de Hierbas y Especias a la que me he permitido añadir un poco de canela, jengibre, nuez moscada y semillas en el interior. Ideas tomadas de las recetas descartadas.

 




Ha salido un pan grande, como podéis ver; según se ha enfriado -otro par de horas- he rebanado la mitad y al congelador. 


Os puedo comentar que el pan de calabaza con membrillo y queso de untar me ha gustado mucho -ha sido parte de la cena. En el desayuno de mañana lo probaré tostado y con mantequilla.  



 
Por cierto me ha sobrado puré de cabalaza asada para hacer una crema de idem....

sábado, 16 de octubre de 2010

Panasiático

En casa: un preparado de pan casero de Harimsa, el libro Panes del mundo y un montón de especias; pero, más que nada, ganas de hacer pan. Resultado: pan casero estilo panasiático.

Además del preparado -harina y sobre de levadura- y el agua correspondiente, añadí un puñado de pipas peladas, un poco de curry, sesámo, cominos y cilantro majado. Todo a la panificadora, programa 1, 750 grs y tueste medio. Tres horitas después, pan con cierto toque picante.

miércoles, 5 de mayo de 2010

A vueltas con la panificadora


Estoy intentanto que nos conozcamos. Así que ando buscando recetas para probar. Ayer por la noche un pan dulce con frutos rojos desecados que estaban muertos de risa por el armario de la cocina. La pinta que tiene no esta nada mal. Se me ha bajado un poco en el centro, pero ha subido bastante bien en el resto; la miga parece de brioche y tiene buen olor. Cuando desayuné tendré el veredicto final.

La receta: 275 ml de leche, 50 gr. de margarina- vamos una cucharada-, un poco de sal, 1 cucharadita de azúcar, 450 gr de harina -use una mezcla de harina de trigo y bizcochona-, 5o gr de copos de avena, medio taco de levadura fresca y frutos rojos desecados. Todo al molde, en ese orden, y programa 4 -pan dulce- con un tueste medio. !Qué técnico suena!


Editado: De sabor también está bueno, como todo es mejorable, pero no me desagrada este tercer intento. Ya se está amasando el cuarto.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Pan y galletas


Entre ayer y hoy he dado buen uso del horno.
Me caducaba la levadura de panadero, ayer no nunca. Recordé una receta de Démo que ya tenía impresa y...manos a la masa. El único cambio que hice es que no tenía salvado de trigo, pero si copos de avena -previamente picados-. La verdad es que me asusté un poco en el primer levado. Creí que la masa se saldría del cuenco, pero no. Hice seis panecillos con la mitad de la masa; el resto lo congelé para otro momento.

Después la niña quiso hacer galletas y de nuevo recurrí a un papelito con notas de una receta del mismo blog. No nos dio tiempo ha estirarla y hornearla. Eso ha sido la tarea de hoy. La masa se ha quedado todo un día en la nevera y un par de horas fuera para que fuera maleable. Mañana se las quiere llevar al cole...

viernes, 24 de abril de 2009

Haciendo pan

Ayer por la tarde me decidí a usar la levadura comprada el otro día. No usé toda, pero ya sabéis que todo es empezar. No quería complicarme, ni tampoco tenía mucho tiempo por eso recurrí al Pan Milagro que había visto en la página de Susana, webos-fritos. Pero, como siempre que una se pone ante una receta, hice una mezcla con otra de las recetas de Susana. En mi caso usé semillas de lino, sésamo, amapola, ajo picado; una la dejé tal cual, sin añadidos.
Os copio los ingredientes y la forma de hacerlo, pero no dejéis de visitar la página de Susana, tiene cosas estupendas.


Ingredientes
310 grs. harina de fuerza
175 grs. de agua.
20 grs. de aceite.
15 grs. de levadura fresca
Una cucharada pequeña de sal

Preparación
1. Colocar en un bol grande la harina, y desmigar la levadura en el centro.
2. Añadir el aceite y el agua. Amasar todo durante 10 minutos. En la mitad del amasado añadir la sal.
3. Continuar amasando con movimientos firmes, hasta formar una bola. No os preocupe no haber amasado nunca; para este amasado no se requiere unos conocimientos especiales, sólo mezclar bien todos los ingredientes y trabajarlos para que se vayan uniendo y formando la masa.
4. Pincelar el pan con un poco de aceite y espolvorear con harina.
5. Colocarla en un molde Pirex con tapa de forma redonda, ligeramente engrasado.Yo usé una olla de barro con tapa.
6. Hacer unos cortes rápidos con un cúter afilado.
7. Meter en el horno en frío y ponerlo a 220˚ durante unos 40 minutos, hasta que lo veamos hecho. Sí, sí, en frío, sin precalentar. Yo lo dejé algo más de tiempo, supongo que el barro tardó más en entrar en calor.

Editado: Lo dejé reposar unos 20 minutos, pero no era necesario. Tener en cuenta que el horno se va calentando y es como si estuviera levando.

Nota: Las fotos son del móvil. Sabéis del estado de mi cámara. Espero poder ir a comprar una dentro de poco.